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18+Revisado el 17 de octubre de 2026El casino nos paga una comisión cuando un lector se registra: así esta guía sigue siendo gratuita.

España · Casino internacional

Curazao, Malta, Anjouan o DGOJ: qué te dice cada licencia de casino

Las webs de juego que aceptan jugadores de España muestran en su pie de página una licencia de Curazao, de Malta o de Anjouan, y a veces un sello menos conocido. Cada una procede de una autoridad distinta, publica datos distintos y autoriza cosas distintas. Ninguna, sin embargo, equivale al título habilitante de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ).

Esta guía de referencia explica qué cubre cada licencia, cómo se lee su número y qué campos ofrece cada registro público. También recoge los fallos que encontramos al contrastar las licencias de nuestra lista: entradas vencidas que siguen «válidas», marcas que comparten número y fichas que citan un regulador que no las tiene registradas.

  • Irene Soler Navarro, Redactora de regulación del juego
  • Revisado el 17 de octubre de 2026
  • Comprobado por Tomás Aranda
  • Casino internacional
En esta página12
  1. Ámbito de cada autoridad
  2. Cómo se lee un número de licencia
  3. MGA: qué cubre la autorización maltesa
  4. CGA: sello, titular y dominios de Curazao
  5. Anjouan: un listado con fechas
  6. Kahnawake y otros sellos
  7. DGOJ: lo que añade el título español
  8. Lo que un permiso no aclara
  9. Errores habituales de lectura
  10. Qué te dice cada registro, en una tabla
  11. Cómo usar esta información
  12. Preguntas frecuentes

Ámbito de cada autoridad

Una licencia de juego autoriza a una empresa a ofrecer juego dentro del ámbito que fija la ley que la concede. Por eso la pregunta útil no es qué licencia es «mejor», sino qué territorio y qué servicios cubre cada una. La respuesta cambia lo que puedes esperar del operador cuando algo falla.

La regla española es tajante. Los títulos concedidos por otros Estados no son válidos en España, y eso incluye a los del Espacio Económico Europeo. Un operador maltés que quiera atender a residentes en España tiene que tramitar además el título español.

Lo que sí aporta una licencia extranjera es identificación. Te dice qué empresa está detrás, ante quién responde en su país y qué dominios ha declarado. Es mucho más que nada, y bastante menos que la protección del reglamento español. Las diferencias de protección las resumimos en la página sobre riesgos de un casino sin título español.

Cómo se lee un número de licencia

Cada autoridad usa su propio formato, y reconocerlo es la primera comprobación. Un número con un formato que no corresponde al regulador citado ya es motivo de duda.

El número pertenece a la empresa, no a la marca. Si varias webs muestran el mismo, no es necesariamente un error: puede tratarse de un grupo con muchas marcas bajo un mismo titular. Lo que debes comprobar es que tu dominio figure en la entrada de ese titular.

Un mismo nombre comercial puede aparecer con dos números distintos. En nuestra revisión, una marca de Anjouan tenía dos dominios a nombre de dos sociedades diferentes. Cada uno contaba con su propia licencia y su propia fecha de caducidad.

MGA: qué cubre la autorización maltesa

La Malta Gaming Authority actúa bajo el Gaming Act, capítulo 583 de las leyes de Malta, en vigor desde el 1 de agosto de 2018. La propia ley se define como la norma que regula los servicios de juego prestados desde Malta y dentro de Malta.

Sus licencias para empresas que atienden a jugadores se llaman B2C. Distinguen entre Remote Gaming Services, que es la del juego online, y otras categorías. Entre ellas están las de casinos presenciales, salones de bingo, locales de juego controlado o la lotería nacional. Un casino online con licencia maltesa debería tener la primera.

El registro de la MGA permite buscar por nombre del licenciatario, estado de la autorización, URL o servicio de juego. Muestra la fecha de su última actualización, y en nuestra consulta se había actualizado el mismo día. Aparte, el URL Checker comprueba si un dominio concreto está cubierto. Si una web cita la MGA y el verificador no reconoce su dominio, esa licencia no la cubre.

Da igual que el titular exista en el registro: la autorización cubre los dominios declarados, no cualquier web que use su nombre.

El dato maltés que más afecta a un jugador español está en el artículo 56A. Introducido por la Ley XXI de 2023, impide en Malta las acciones contra un titular por servicios prestados legalmente bajo su licencia. Además, ordena a los tribunales malteses rechazar el reconocimiento de sentencias extranjeras dictadas sobre ellas.

CGA: sello, titular y dominios de Curazao

Las licencias de Curazao de nuestra lista las emite la Curaçao Gaming Authority. Cada web muestra un sello que, al pulsarlo, debe abrir una página en cert.cga.cw. Esa página es la prueba; la imagen del sello no lo es.

En las páginas de sello que consultamos aparecen siempre los mismos campos:

El número de registro mercantil sirve para cruzar datos. Los términos generales de la web deberían nombrar a la misma sociedad. Si citan otra empresa, pregunta qué relación tiene con el titular de la licencia. La fecha de inicio B2C indica desde cuándo esa empresa puede atender a jugadores bajo ese número.

La lista de dominios es el campo que más se pasa por alto. Un solo sello cubría una veintena de webs del mismo titular; otro, siete; otro, cuatro. Si el dominio en el que te registras no está en la lista, el sello no lo cubre, aunque la web lo muestre.

De las 18 marcas candidatas a nuestra lista, seis dependían de solo dos licencias de Curazao. Tres compartían un titular y otras tres, otro. A efectos prácticos, cada trío responde ante la misma autoridad con el mismo número.

No describimos aquí la ley de Curazao que regula estas licencias. No forma parte de las fuentes que hemos contrastado, y preferimos limitarnos a lo que muestra el registro.

Anjouan: un listado con fechas

Anjouan publica un registro único con todas sus licencias. Cada entrada indica el titular y el tipo de licencia, b2c para casinos que atienden a jugadores. Añade la fecha de inicio, la de caducidad y los dominios cubiertos.

Las entradas que revisamos tenían una vigencia de dos o tres años. Algunas cubren muchos dominios: una agrupaba 36 webs y otra, una veintena. Igual que en Curazao, lo que importa es que tu dominio exacto figure en la entrada.

Las fechas son el punto fuerte de este registro y también su trampa. Encontramos una entrada marcada como «valid» con la fecha de caducidad ya superada. Otra licencia de la isla había vencido y desaparecido del registro; la marca que la usaba trabaja ahora con un sello de Curazao.

La conclusión es sencilla: en Anjouan, la palabra del estado no basta. Mira la fecha final de la entrada y compárala con el día en que consultas.

Si la licencia vence pronto, tenlo en cuenta antes de dejar saldo en la cuenta. Una renovación debería reflejarse en el registro con una nueva fecha final. Si llega el día y la entrada sigue igual o desaparece, la web se queda sin la autorización que exhibe.

Kahnawake y otros sellos

En algunos pies de página aparecen autoridades distintas de estas tres, como Kahnawake. No las analizamos en esta guía porque sus registros no forman parte de los que hemos contrastado para nuestra lista.

Su situación en España no cambia por ello. La Ley 13/2011 considera prohibida cualquier actividad de juego dentro de su ámbito realizada sin título habilitante español. Cualquier sello distinto del de la DGOJ deja a la web en esa situación.

Más que la autoridad, preocupa la coherencia entre lo que dice la web y lo que dice el registro. Al revisar marcas que otras webs atribuían a Malta, encontramos dos situaciones. Unas figuraban en realidad en un sello de Curazao. Otras no aparecían en el verificador de la MGA ni en ningún otro registro, y su pie de página no nombraba empresa ni regulador.

DGOJ: lo que añade el título español

El título español no es una licencia, sino varias. El operador necesita una licencia general por cada modalidad de juego, de diez años prorrogables. Suma una singular por cada tipo de juego que ofrezca, de uno a cinco años. Para casino online, la general es la de «otros juegos».

La DGOJ depende del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, a través de la Secretaría General de Consumo y Juego. Concede los títulos, supervisa a los operadores y sanciona las infracciones.

La ficha de cada operador en el buscador de la DGOJ recoge sus licencias generales y singulares y sus dominios .es. Indica además si tiene autorización para hacer publicidad. En nuestra última consulta figuraban 78 operadores, sumando todas las modalidades.

Con el título llegan obligaciones que ninguna licencia extranjera impone en España. Destacan el dominio .es con redirección de todo el tráfico español, la consulta del RGIAJ y los límites de depósito de serie. También el plazo de 24 horas para ordenar los pagos y los accesos «Juego más seguro» y «Juego autorizado» en el portal.

Algunas marcas tienen ambas cosas: una web .com con licencia de Curazao y una .es con título español. En nuestra revisión había dos casos. Para un residente en España, cada dominio vale lo que vale su licencia, y solo el .es está habilitado.

Lo que un permiso no aclara

Una licencia verificada responde a una pregunta: quién es la empresa y quién la autoriza. Deja muchas otras sin respuesta, y conviene no pedirle más de lo que da.

Por eso tratamos la licencia como condición de entrada y no como nota final. Una ficha sin licencia verificable no entra en nuestra lista. Una con licencia verificada todavía tiene que demostrar que sus términos de retirada y de bonos se pueden leer antes del registro.

Errores habituales de lectura

Una licencia vencida o inexistente suele pasar por buena por un descuido de lectura, no por una falsificación sofisticada. Repásalos antes de tu próxima consulta.

  1. Confundir estado con vigencia. Una entrada «valid» puede tener la fecha final superada, como vimos en Anjouan.
  2. Dar por buena la imagen del sello. Si al pulsarlo no se abre la página del registro, no hay verificación.
  3. Comprobar la marca y no el dominio. El dominio exacto debe figurar en la entrada del titular.
  4. Extender una licencia a la variante de la marca. Un nombre casi igual con otra terminación puede pertenecer a otra empresa.
  5. Creer que una licencia europea vale en España. La Ley 13/2011 lo descarta de forma expresa.
  6. Fiarse de lo que dicen otras webs. Contrasta siempre con el registro, porque hemos visto atribuciones a Malta sin respaldo.

Cada uno de estos errores se evita en la misma consulta: abrir el registro del regulador desde su web oficial y leer la entrada completa.

Qué te dice cada registro, en una tabla

Esta tabla resume qué puedes averiguar en cada registro sin depender de la web del casino.

Cómo usar esta información

Antes de registrarte en cualquier casino con licencia extranjera, dedica unos minutos a tres comprobaciones. Que el número tenga el formato de su regulador. Que el titular del registro coincida con el del pie de la web. Y que tu dominio exacto figure en la entrada, con la autorización vigente.

En nuestra lista hacemos esa comprobación en cada revisión. Los estados cambian sin aviso, así que repítela si pasa tiempo entre nuestra revisión y tu registro. Guarda una captura de la entrada con la fecha del día.

Si más adelante surge un problema, tendrás constancia de qué licencia exhibía la web cuando abriste la cuenta. Esa captura es también útil si el regulador revoca la licencia después: demuestra que te registraste cuando la autorización figuraba como vigente. Si detectas que una licencia de nuestra lista ha cambiado de estado, la próxima revisión de la ficha lo reflejará.

Una última recomendación: consulta el registro antes de cada depósito importante, no solo al abrir la cuenta. La lista y lo que cambia según el regulador de cada ficha están en los casinos internacionales que comparamos.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se lee un número de licencia de Curazao?

Los que vemos en nuestra lista empiezan por OGL, siguen con un año y terminan con dos bloques numéricos. El número por sí solo no prueba nada: comprueba que el sello de la web abre su página en cert.cga.cw y que allí figuran el titular, el estado activo y tu dominio.

¿Una licencia de Anjouan marcada como «valid» puede estar caducada?

Sí. En nuestra revisión, el registro de Anjouan mostraba una entrada como «valid» con la fecha final ya superada. Mira siempre las fechas de inicio y de caducidad de la entrada, no solo la palabra del estado.

¿Por qué varias marcas muestran el mismo número de licencia?

Porque la licencia se concede a una empresa, y esa empresa puede explotar varias webs. Un sello de Curazao que revisamos cubría una veintena de dominios, y una entrada de Anjouan, 36. Comparten titular y regulador, así que responden ante la misma autoridad.

¿Tiene validez en España una licencia de Kahnawake?

No. Cualquier autorización que no emita la DGOJ deja a la web sin título habilitante en España, y la Ley 13/2011 considera prohibida la actividad que se realiza sin él. En esta guía no analizamos el registro de Kahnawake porque no forma parte de los que hemos contrastado.

¿Qué hago si una ficha dice MGA y el registro de Malta no la encuentra?

Trata la licencia como no verificada. En nuestra revisión hubo marcas atribuidas a Malta por otras webs que en realidad figuraban en un sello de Curazao, y otras que no aparecían en ningún registro. Busca en el pie de la web el regulador real y compruébalo en su propio registro.

Juego responsable

Ninguna licencia, española o extranjera, convierte el juego en una forma de ganar dinero. En España no pueden jugar los menores de 18 años, y la autoprohibición se gestiona en el RGIAJ de la DGOJ. Un casino con licencia extranjera no consulta ese registro.

Si el juego te preocupa, llama al 900 200 225, la línea gratuita y confidencial de la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR). Encontrarás información sobre juego responsable en Jugar Bien (jugarbien.es), el portal de la DGOJ.

Fuentes